Martes, 26 junio, 2012 00:00
Escrito por monroe
El nivel de saturación publicitario que tienen los consumidores está llegando a extremos que dificultan a las empresas hacer llegar mensajes a su público objetivo. Además de la dificultad de llamar la atención entre tanto bombardeo, el consumidor de hoy, y especialmente el más joven, es muy escéptico frente a la publicidad: cualquier cosa que le llegue con el nombre de la marca por delante puede ser motivo de rechazo.
Entre las causas de este rechazo, una de las principales puede ser que quieren evitar el sentimiento de manipulación que acompaña a cualquier campaña. El consumidor de hoy parece confiar más en sus amigos, en sus compañeros de trabajo que en los mensajes que le llegan por medios tradicionales. Ese entorno cercano se convierte entonces en una fuente de información muy influyente dentro del proceso de decisión y compra.
En Internet, a excepción de los buscadores y otros servicios generales, las Web son bastante específicas, lo que ayuda a las compañías a decidir el lugar donde colocar el anuncio, pues los usuarios se distribuyen en la Red por sus preferencias.
En cambio es muy complicado valorar la audiencia de los anuncios en Internet, por la gran cantidad de tipos de contrato publicitario que se llevan a cabo. Por este motivo, hay empresas que sólo realizan contratos por los que se paga por número de clicks que se consigan en el banner.
Es decir, se ha llegado al extremo en que sólo se contabilizan aquellos cibernautas que clickando en el anuncio acceden, mediante un link, a la Web de la empresa que realiza la propaganda. Internet está predestinado a ser el medio de comunicación más popular en todo el mundo, y como tal también adquirirá en el sector publicitario un peso específico importantísimo, lo cual incidirá notablemente en la mejora de la Red y de sus webs.
Toda esta evolución positiva de Internet, será posible gracias a las fuertes inversiones que recibirá desde empresas con intereses publicitarios. Y es que las empresas se decantan siempre por el medio por el que pueden llegar mejor al cliente, consiguiendo sus propósitos de buena imagen y calidad, aspectos clave para conseguir la venta.
No obstante hay que tener en cuenta que en la actualidad, la inversión publicitaria en la red es irrisoria comparada con la realizada en el resto de medios de comunicación, y entre la realizada en Internet se estima que un 50% aproximadamente corresponde a empresas relacionadas con la informática.
La Efectividad de la Publicidad On-Line
La publicidad en línea, probablemente, acabará siendo más notable que la publicidad en televisión. Mientras la televisión tiene la ventaja de ser más intrusiva (a través de la combinación de vista, sonido y movimiento), todavía es un medio pasivo dónde el espectador no interactúa, pero Internet exige que se tome parte activa para utilizar el medio.
Dado que la red está empezando a ser entendida por los consumidores, cualquier anunciante que desee construir su marca y aumentar sus ventas debe utilizar la publicidad en la red junto a los medios de comunicación tradicionales para asegurar su éxito.
Quizás la red comienza a ser entendida como lo que es en esencia: un medio de comunicación global, quizá el más poderoso de la historia.
Cada vez más la publicidad en la red se ve como la estrategia más adecuada, tanto para lanzar mensajes, hablar con los clientes, como favorecer la comunicación entre los propios usuarios.
Dicho de otra forma, que sean los propios consumidores los que propaguen el mensaje, convirtiéndose en efectivos vehículos de comunicación para las empresas. Esto puede significar un cambio en la aproximación de las marcas a Internet: de entenderlo menos como medio de masas a entenderlo más como una red de comunicación.
Gracias a medios como el correo electrónico, Internet o la telefonía móvil, los consumidores están más conectados entre sí. Para ellos es más fácil, barato y rápido extender un rumor. Por esto es muy importante que las empresas consigan dar con esa idea, ese hecho, que motive a los consumidores a contárselo unos a otros para que se propague.
Sin duda, las posibilidades que ofrece la red son múltiples y escoger la adecuada en forma y contenido es esencial para que la publicidad de una empresa alcance su mercado meta y sus objetivos de marketing.
La publicidad on line tiene un tremendo poder de comunicar e captar la atención de los consumidores con una sola exposición al anuncio, llegando a generar aumentos en:
- El conocimiento del propio anuncio
- El conocimiento de la marca
- La comunicación del atributo del producto
La aceptación de publicidad en Internet es comparable a los medios de comunicación tradicionales. Los estudios realizados sobre la efectividad de la publicidad en este sentido, demuestran que ofrece un éxito muy elevado de recuerdo después de una sola exposición del anuncio digital. Una exposición adicional al mismo anuncio lleva a un conocimiento de la marca que alcanza el 30%.
Los anuncios digitales no sólo tienen la habilidad de recordar a los consumidores las marcas que ellos ya conocen, sino que además pueden e informan a los usuarios sobre productos que no estaban previamente en la intención del consumidor.
Los Motores de Búsqueda
Los buscadores de Internet son un recurso publicitario muy efectivo e interesante para aquellas empresas que quieren dar a conocer su empresa. En la actualidad, existe una gran cantidad de buscadores, tanto de ámbito internacional como nacional. Los principales buscadores están situados físicamente en Estados Unidos y atesoran casi el 95% de todas las web del mundo. Para optimizar la posición en las búsquedas, es fundamental que la empresa se inscriba en uno o, a poder ser, en varios buscadores.
La mayoría de los usuarios de la red, utilizan los motores de búsqueda y los directorios para encontrar información. Por ello, el primero de los aspectos a tener en cuenta en la promoción de una empresa, es diseñar una estrategia para aparecer bien referenciada en los buscadores, utilizando los elementos de descripción del título y las denominadas Meta Tags.
Los metatags son etiquetas HTML que son insertadas en el encabezado de una página web y que son invisibles para los usuarios.
Son de gran utilidad para los navegadores de Internet, software o buscadores que toman información de referencia sobre la página (autor, título, fecha, palabras clave, descripción, latitud, copyright, etc.)
Cuando una empresa tiene su web preparada, la incluye en los motores de búsqueda para que los programas automáticos de indexación la visiten.
Existen dos formas de darse de alta en estos buscadores: a partir de empresas especializadas, que tramitan el alta, o de forma manual, en cada uno de los buscadores elegidos.